miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Por qué todos queremos ir a Hogwarts?

¿Por qué todos queremos ir al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería si no nos gusta ir a la escuela? Ir a Hogwarts no nos libra de tener que estudiar, ir a clases, tratar con profesores, recibir castigos, o hacer cosas que no nos gustan.

Veamos las materias que tendríamos que estudiar: Pociones (suena muy parecido a Química), Aritmancia (bonita combinación de matemáticas y física), Herbología y Cuidado de Criaturas Mágicas (ciencias naturales o biología), Astronomía (bueno, no estudiamos astronomía como tal pero tenemos geografía), Historia de la Magia (muy parecida a historia universal), Vuelo y Defensa contra las Artes Oscuras (educación física), Estudios Muggle (estudios sociales), Runas Antiguas (latín, griego, francés o inglés), Adivinación (religión – sin intención de ofender a nadie pero es la única materia algo “espiritual” que tienen), Encantamientos y Transformaciones son las únicas dos a las que no puedo conseguirles equivalentes. (Aunque, a lo mejor, Transformaciones la podríamos dividir entre física y química – por eso de la transformación de la materia). Nosotros, por otra parte, tenemos que ver, además, Literatura. Los profesores pueden ser tan bueno o malos como los que tenemos normalmente.

Entonces, ¿cuál es la locura de ir a Hogwarts? Creo que es la emoción de saber que, en el aula o la escuela, pueden suceder cosas diferentes. Como maestros tendemos a volvernos flojos cuando estamos enseñando el mismo nivel (o materia) año tras año. Se nos olvida que cada grupo que recibimos es diferente al anterior. Su nivel académico puede ser el mismo, pero estos estudiantes son personas diferentes, piensan de forma diferente, tienen que superar diferentes obstáculos y requieren otro tipo de atención.

Como maestros a menudo se nos olvida que debemos adaptarnos, renovarnos e inventar nuevas formas de enseñar y llegarles a nuestros estudiantes . Es por eso que todos, niños y adultos por igual, quieren ir a Hogwarts. Allí la forma de enseñar nunca es la misma. A pesar de la forma aburrida como el Prof. Binn enseña sobre las Guerras de los Troles o la manera como el Prof. Snape exige perfección, cada clase es diferente a la anterior y a las clases enseñadas en los años anteriores. Como escuela, Hogwarts también cambia cada año. A pesar de tener los mismos cuadros, las mismas cortinas, las mismas escaleras, los mismos elfos domésticos y los mismos fantasmas, el edificio cambia de aspecto para reflejar el estado de la naturaleza o el estado de ánimo de sus ocupantes. Las personas que allí habitan también se esfuerzan para que la escuela sea un lugar agradable y acogedor al que asistir. La comida que preparan es deliciosa, decoran el salón principal en navidad, en noche de brujas y cada vez que hay una celebración. ¡Hacen que la escuela se vea diferente cada vez!

Nosotros también podemos hacer lo mismo! Tal vez no tengamos tantos recursos; pero, cuando tengamos que decorar nuestro salón de clase y, por qué no, la cartelera grande de la entrada, podemos utilizar la creatividad de los niños pidiéndoles que den ideas y que hagan las manualidades o dibujos (una actividad que fácilmente puede convertirse en ¡un proyecto de Artes Plásticas!). Podemos hacer un esfuerzo por ofrecerles alimentos deliciosos, saludables y nutritivos en la cantina o cafetería (“Pero es que los niños sólo quieren comer pasta con queso”. Está bien, démosles pasta integral con queso y algunos vegetales - celery y chayota rallados muy finos - en la salsa de queso.) Podemos hacer que nuestra escuela sea un lugar al que los niños quieran venir a aprender y donde disfruten participando en las diferentes actividades que se les ofrecen. Como maestros, también tenemos que cambiar un poco nuestra forma de enseñar. Bajémonos por un momento de la tarima del profesor, sentémonos en el pupitre de los estudiantes y preguntémonos: “¿Cómo me gustaría que me hubieran dado esta clase?” Hacerlo nos hará enseñar cómo quisiéramos que nos hubieran enseñado, dándoles a nuestros estudiantes un año escolar memorable y guiándolos en el proceso de aprender mientras disfrutan su tiempo en la escuela.

¡Hagamos que nuestras escuelas y forma de enseñar sean tan diferentes y divertidas como la de Hogwarts! Démosles a nuestros estudiantes la oportunidad de vivir su propia experiencia mágica mientras están en la escuela, y hagamos que sus años de formación académica sean una experiencia maravillosa, mágica e inolvidable.

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